|

A MI PADRE
Sobre un marco de oro blanco
cual bella pieza de joyeria,
te merecías tanto!!,
pero Dios te quitó la vida.
Contigo se fue irremediablemente
un trozo de mi corazón,
vacío estará permanentemente,
no existe sustitución.
Aunque han pasado 21 años
no asumo tu ausencia,
y aunque esto me haga daño
sigo esperando tu presencia.
Sin tí nada es igual,
no he vuelto a ser feliz,
quizás lo pueda disimular
pero siempre estoy pensando en tí.
Sé que velas por mí,
y aunque no se donde estarás,
te siento cerca de mí
y se que tu alma no me abandonará.
Te echo de menos,
te necesito en mi vida.
Espero que nos encontremos
tras mi despedida.
TE QUIERO PAPA
INMA |